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En Psiko, nuestro equipo de psicólogos tratan, a través de videollamada, una amplia variedad de problemas y dificultades

Depresión

La tristeza es una respuesta emocional ante situaciones de nuestro entorno. Es, por tanto, una respuesta natural que forma parte del repertorio de respuestas emocionales que tenemos las personas. Pero cuando esa tristeza se prolonga en el tiempo de forma excesiva, sin que se reduzca y, en algunos casos, incluso aumentando su intensidad, estamos en condiciones de hablar de un cuadro depresivo.

A pesar de que la depresión afecta a todas las áreas de nuestra vida (íntima, personal, laboral, social…), se puede superar a través de la terapia psicológica. El primer paso es pedir ayuda.

Ansiedad y estrés

El estrés se considera como una respuesta o reacción de nuestro organismo a un medio ambiente sobrecargado de estímulos y de exigencias que requieren de él una constante acción adaptativa. Al hablar de estrés, tenemos que distinguir obligatoriamente los dos tipos de estrés que existen:

  • Eustrés: Respuesta adaptativa que nos prepara para hacer frente a situaciones que necesitan más activación.
  • Distrés: Respuesta desadaptativa que no solo no nos prepara para hacer frente a situaciones que exigen más activación, sino que nos pueden bloquear ante éstas.

A pesar de esta distinción, es muy frecuente que la palabra “estrés” se utilice en contextos coloquiales refiriéndose al “distrés” o estrés negativo. Una respuesta de eustrés o estrés positivo será siempre una respuesta equilibrada, acorde con la situación. Sin embargo, una respuesta de distrés será una respuesta disfuncional que, en muchas ocasiones, generará sufrimiento y dolor. El sufrimiento y el dolor que se dan fruto del estrés (distrés) repercuten en todas las áreas de nuestra vida.

El estrés y la ansiedad están estrechamente relacionados. Es muy frecuente que ambos conceptos se utilicen como sinónimos, pero realmente no lo son. Son varias las diferencias entre estos dos fenómenos psicológicos, pero la diferencia principal reside en que la ansiedad suele venir provocada por el estrés.

Además, el estrés suele aparecer ante estímulos llamados “estresores”, que son los que activan dicha respuesta. Estos estímulos pueden ser muchos y muy variados, como por ejemplo el hacer un examen o ir a una entrevista de trabajo. Sin embargo, la ansiedad es un fenómeno más complejo, que puede aparecer debido al propio estrés, pero también ante otras muchas situaciones que no tienen por qué ser inminentes o inmediatas. Al igual que el estrés está estrechamente relacionado con el entorno y sus estímulos, la ansiedad está relacionada con el plano emocional de las personas, con cómo interpretan la realidad o sus propios pensamientos.

Finalmente, si el estímulo que produce una respuesta de estrés ha desaparecido, y seguimos en un estado de activación que nos produce malestar, estaríamos hablando de una respuesta de ansiedad, en tanto que el estresor ya no está presente.

La ansiedad y el estrés negativo (distrés) son fenómenos que pueden llegar a causar mucho malestar en nuestro día a día, pero gracias a la terapia psicológica, se pueden llegar a gestionar de forma adecuada, evitando mucho sufrimiento.

Problemas de pareja

Cuando nos emparejamos pueden surgir problemas o dificultades aunque nuestra intención y la de nuestra compañera o compañero sean las mejores. El éxito de una pareja pasa necesariamente por una buena comunicación y un conocimiento mutuo entre los miembros de la misma en diversas situaciones. Aunque esto pueda parecer, a priori, sencillo, es frecuente que haya complicaciones debido a la idiosincrasia de cada uno de nosotros y de nosotras.

Estos problemas o dificultades pueden ser muy variados, tales como celos, dependencia emocional, establecimiento de límites, infidelidad, etcétera.

Llegado cierto punto, la opción de solicitar terapia de pareja es la más recomendable para solventar todos estos problemas.

Adicciones

La adicción la conforman un conjunto de conductas que generan una dependencia. Esta dependencia, tradicionalmente ha sido asociada solo a las sustancias, pero a día de hoy, estamos en condiciones de afirmar que las adicciones pueden darse con sustancias, pero también con actividades y contextos, no solo puntuales, sino prolongados en el tiempo, como es el caso de redes sociales y de las relaciones tóxicas.

Ya sea en forma de sustancia, actividad o relación, en las adicciones existe un punto clave para identificar una adicción; el punto en el que se consume (bebe, fuma, se está tiempo con alguien, juega…) no para obtener placer o satisfacción, sino para evitar dolor.

El resultado de una adicción es una pérdida del control por parte del adicto o la adicta, y eso puede provocar muchos daños tanto físicos como psicológicos.

Estas son las adicciones más comunes:

  • Alcoholismo
  • Tabaquismo
  • Adicción a sustancias (cannabis, cocaína...)
  • Adicción al juego o ludopatía
  • Adicción al trabajo
  • Adicción a las nuevas tecnologías y redes sociales

La terapia psicológica supone es un proceso que puede devolver el control a una persona con adicción sobre su vida.

Duelo

El duelo es un proceso adaptativo que se inicia tras una pérdida. Dicha pérdida no solo se corresponde con el fallecimiento de un ser cercano, ya que también se dan estos procesos cuando vivimos otras pérdidas, como una ruptura de pareja o la pérdida de nuestro empleo. El denominador común de estas circunstancias reside en que la situación vital cambia y necesitamos un proceso de adaptación a la nueva situación.

Este proceso consta de las siguientes fases:

  1. Negación
  2. Ira
  3. Negociación
  4. Depresión
  5. Aceptación

Debido a su finalidad y a su naturaleza, el duelo es un proceso duro para cualquier persona, pero puede serlo aún más cuando no se elabora de la forma adecuada. Existen procesos de duelo que pueden dañar el bienestar psicológico de las personas por darse de forma excesivamente prolongada en el tiempo, por darse pasado un tiempo considerable desde la pérdida, por encontrarse en un contexto donde las expresiones emocionales del duelo sean censuradas o porque los síntomas del duelo generen un malestar excesivo, entre otros.

La terapia psicológica ayuda a que el duelo se elabore de forma correcta, facilitando la expresión emocional de cada fase del duelo y prestando apoyo para la gestión más adecuada en cada una de esas fases.

Dificultades eróticas

Mal llamados “problemas sexuales” o “disfunciones sexuales”, se aboga por definir este conjunto de situaciones como “dificultades eróticas”, en tanto que este término no estigmatiza ni presenta una carga diagnóstica tan imponente como las dos anteriores. Las dificultades eróticas son aquellas situaciones que provocan un malestar significativo dentro de un contexto de relación íntima, ya sea con nuestra pareja o solos/as.

Las dificultades eróticas pueden ser muchas y muy variadas. Frecuentemente son asociadas con un funcionamiento genital que no cumple con las expectativas o presenta algún déficit. Pero una dificultad erótica no solo conlleva este tipo de situaciones, sino que también se refiere a respuestas cognitivas y emocionales que producen malestar psicológico, como por ejemplo las inseguridades o complejos, que pueden hacer que no disfrutemos de las relaciones íntimas e incluso que se vivan de forma negativa.

Afortunadamente, las dificultades eróticas tratadas en terapia suelen tener muy buenos resultados, además de que ayudan a cada persona a conocerse mejor, ganar en seguridad y autonomía.

Timidez

No todo el mundo tiene la misma capacidad para relacionarse en contextos sociales. Hay personas que tienen comportamientos introvertidos en dichos contextos, y eso hace que puedan vivir estas coyunturas con algo de tensión o que tengan que realizar un esfuerzo extra para poder relacionarse tal como demanda la situación correspondiente.

Sin embargo, cuando esta introversión o timidez genera un nivel de ansiedad muy alto, llegando a condicionarnos produciendo aversión o miedo a relacionarse con la gente, nos encontramos ante un problema.

La buena noticia es que este problema puede ser tratado desde la terapia de psicología, y se puede superar para que, con ello, se puede hacer frente a cualquier situación social con las máximas garantías.

Fobias

Las fobias son miedos, pero son miedos “irracionales”. El miedo es una reacción adaptativa que nos hace reaccionar ante estímulos que pueden poner en peligro nuestra integridad. El problema viene cuando sentimos miedo ante estímulos que tienen una probabilidad muy cercana a cero de que pueden generarnos daño.

Según el tipo de fobia y según el estímulo o contexto fóbico, la vida de una persona se podrá ver más o menos afectada por la fobia en cuestión. Por ejemplo, si yo vivo en España y tengo fobia a los pingüinos, mi vida no va a sufrir grandes cambios en tanto que es muy poco probable que vea pingüinos. Sin embargo, existen fobias muy comunes como la fobia a las aves, a las tormentas o a la sangre, que suelen generar un malestar significativo en las personas.

La respuesta de miedo ante estos estímulos puede manifestarse incluso en crisis de angustia cuando se está ante el estímulo fóbico.

La terapia psicológica es muy efectiva en el tratamiento de las fobias, independientemente de la naturaleza de las mismas, y tiene un índice de éxito muy elevado.

Trastornos alimenticios

La prevalencia de  trastornos alimentarios está aumentando de una forma alarmante. La desinformación acerca de una nutrición saludable junto con el canon de belleza impuesto por la sociedad, hacen que muchas personas se sientan presionadas y lleven a cabo conductas perjudiciales. Estas conductas se traducen con frecuencia en problemas en la alimentación.

Los trastornos alimentarios más frecuentes son:

  • Anorexia nerviosa
  • Bulimia nerviosa
  • Trastorno restrictivo de la ingesta alimentaria
  • Ortorexia u obsesión por la alimentación sana
  • Trastorno por atracón

En la mayoría de los casos, el afrontar y superar este tipo de trastornos por uno mismo o una misma se hace muy difícil, y la solución pasa por pedir ayuda psicológica.

Perfeccionismo

¿Te has preguntado cómo de exigente eres contigo mismo/a? El perfeccionismo es una manifestación de una autoexigencia desproporcionada. Se puede manifestar en muchas situaciones, pero su repercusión suele ser la misma: frustración debido a la no consecución de objetivos difícilmente realizables o incluso imposibles.

El perfeccionismo acarrea muchos problemas debido a que en la vida no es posible tener todo bajo control, y hemos de vivir soportando un cierto grado de incertidumbre, con lo que habrá situaciones donde no podamos hacer lo que nos gustaría o no podamos llegar donde nos gustaría.

En la terapia psicológica se puede llegar a conocer nuestro nivel de autoexigencia y de perfeccionismo y aprender a gestionarlos de la mejor forma posible para reducir al máximo los niveles de ansiedad.

Problemas en el trabajo

El ambiente laboral es uno de los más exigentes en la vida de una persona. Además del estrés que genera el propio desempeño de las funciones correspondientes, existen circunstancias que pueden elevar ese nivel de estrés y causar malestar psicológico significativo.

Estas circunstancias pueden ser muy diversas, como por ejemplo el llamado síndrome de “burnout”, que se da cuando los recursos psicológicos con los que contamos no son suficientes para hacer frente a las situaciones que se dan en el trabajo. También pueden aparecer casos de acoso laboral por parte de compañeros o compañeras, así como frustración, o falta de motivación con el trabajo.

Cuando se tienen problemas en el trabajo, lo ideal es pedir ayuda profesional, y lo recomendable es que esa ayuda provenga de los y las profesionales de la psicología, en tanto que son quienes cuentan con mejor preparación para dotar de herramientas para afrontar estas situaciones con las mejores garantías.

Autoestima

La autoestima es el concepto que tenemos de nuestra propia valía. Se compone de toda una serie de experiencias, emociones y pensamientos que hemos ido configurando a lo largo de nuestra vida. Afecta a todos los ámbitos de nuestra vida, llegando a determinar nuestro bienestar psicológico.

Una autoestima bien ajustada nos permite afrontar los retos que depara el día a día con más garantías de éxito. Es muy importante analizar nuestra autoestima, ver cómo se podría mejorar y pedir ayuda cuando sea necesario.

El o la profesional de la terapia psicológica es quien mejor puede realizar intervenciones para ayudar a las personas a tener una autoestima sana y ajustada.

Obesidad

Es un trastorno con carácter crónico que requiere un tratamiento a largo plazo. Suele ser confundida con el sobrepeso, pero es necesario puntualizar que la obesidad se define como una acumulación excesiva de tejido adiposo en el conjunto del cuerpo.

Además, la obesidad puede ser el resultado de un conjunto de hábitos adoptados en circunstancias de malestar emocional, como comer más de lo habitual, llevar a cabo una alimentación poco saludable o tener un estilo de vida sedentario.

La obesidad suele acompañarse de episodios o cuadros depresivos, por lo que es de vital importancia que sea abordada desde un punto de vista psicológico, a través de un o una profesional.

Insomnio

La calidad del sueño, junto a los hábitos alimenticios, son dos de los más claros indicadores de la salud psicológica de cada persona. Aunque vivamos en una sociedad donde existen exigencias, demandas, prisas e inmediatez, los trastornos del sueño, tales como el insomnio, pueden provocar muchos desequilibrios emocionales en el día a día.

Es de vital importancia prevenir los problemas de insomnio a través de hábitos y estilos de vida que promuevan un descanso adecuado, así como poner remedio cuando el insomnio ya está causando malestar en nuestras vidas.

Aunque cause un malestar significativo y sea un problema con el que mucha gente vive desde hace años, el insomnio puede solucionarse a través de la terapia psicológica.