10 de octubre: Día mundial de la Salud Mental

El concepto «Salud Mental», compuesto por dos palabras, a cual de ellas más compleja, sigue siendo a día de hoy un concepto controvertido, cargado de estigmas y que al ser escuchado genera un sinfín de pensamientos y emociones diferentes.

La salud no solo es «ausencia de enfermedad»

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud es «un estado completo de bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia».  El concepto de salud fue definido de esta forma en el año 1946. Pero, tras mas de medio siglo avanzando en metodologías y procedimientos sanitarios, parece que aún no hemos avanzado mucho en la concepción social que tiene la salud en nuestras vidas, y mucho más aún si hablamos de Salud Mental.

La Salud Mental es definida por la OMS como «un estado de bienestar en el cual el individuo se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a su comunidad».  Algo que quizá pase desapercibido es el hecho de que esta definición está escrita «en positivo», siguiendo la línea de la definición de salud descrita con anterioridad.

Aunque ambas definiciones son antiguas, el enfoque desde el que se plantearon parece, hoy más que nunca, muy procedente. Tal vez, por una causa que deba ser analizada desde unas perspectivas sociológica, antropológica y filosófica, la Salud Mental de las personas está deteriorándose de forma progresiva y alarmante. De hecho, la velocidad de deterioro global de nuestra Salud Mental es mucho mayor que la velocidad a la que se implementan medidas eficaces, se promueve a todos los niveles la intervención psicológica y se normaliza el acudir al psicólogo/a.

Voces que lleguen a todo el mundo

Pero no todo son malas noticias. Afortunadamente, hay muchas personas con un gran poder de influencia que, sin que ello les suponga un especial beneficio en sus intereses económicos, han decidido mojarse, y visibilizar, de muchas formas diferentes, la importancia de cuidar de nuestra Salud Mental. En este mismo blog se habló del caso de Simone Biles, la atleta que dijo al mundo entero que ni tan siquiera una medalla olímpica estaba por encima de su bienestar psicológico. En España, el cantante Dani Martín, siempre comprometido y sensible con muchas causas, también lleva realizando un muy interesante ejercicio de honestidad, visibilidad y fomento de la Salud Mental. Además, el presentador, guionista, cómico y músico Ángel Martín también ha alzado la voz en esta misma línea, llegando a reconocer públicamente que sufrió un brote psicótico en el año 2017. Otro ejemplo más es aclamado cantante Camilo, quien defendió en el programa de televisión ‘El Hormiguero’ la importancia del cuidado de la Salud Mental, normalizando el acudir al psicólogo/a.

Gracias a estas voces, entre otras muchas, se comienza a cambiar la percepción de la Salud Mental en nuestra cultura. Esto se comienza a reflejar en la ampliación de plazas de psicología clínica cada año que pasa. Pero aún queda mucho por hacer. Las consultas públicas de psicología están colapsadas y los y las profesionales no disponen de los recursos mínimos para realizar una intervención adecuada ante cuadros que lo requieren.

Más necesidades y más medios

Un signo de que la Salud Mental está siendo cada vez más tenida en cuenta lo encontramos en que, gracias a las nuevas tecnologías, cada vez son más las personas que pueden tener terapia psicológica, incluso sin salir de casa. Lo que hasta hace pocos años parecía algo utópico, ahora es una realidad, y es que ahora alguien que necesite terapia no tiene por qué salir de su casa para tener una intervención de calidad y eficaz.

La Psicología Online se ha convertido en una forma de intervenir muy demandada, especialmente tras la pandemia de la COVID-19. Durante este período, fueron muchas las personas que necesitaron intervención psicológica urgente debido a muy diversas causas. Este formato ha permitido tratar a todas las personas que han solicitado atención psicológica.

No cuidar de nuestra Salud Mental nos puede costar la vida, literalmente. Sin un cuidado adecuado de nuestro estado psicológico, las personas pueden (y de hecho suelen) optar por estrategias evasivas o de evitación del dolor a través del consumo de sustancias, que puede pasar, y de hecho pasa, de un uso puntual a un consumo habitual y de este a una habituación o dependencia. Además de esto, la estigmatización de la Salud Mental también se traduce en la tasa de suicidio actual. Según la OMS, cada año se suicidan unas 700.000 personas. Una mejora de la intervención en Salud Mental reduciría la tasa de suicidios, pudiéndose intervenir cuando se es preciso y de la forma precisa (y por supuesto con los recursos necesarios).

 

 

 

 

 

Alberto Álamo
Nº Col. AN08736

 

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